jueves, 26 de abril de 2018

Susurros de tinta y prosa. Andrés Ruiz Segarra y María Pizarro.


FICHA:

Título: Susurros de tinta y prosa.          

Autor: Andrés Ruiz Segarra.

Ilustradora: María Pizarro.

Editorial: Dech.

Colección: Dibujando Palabras.

Número de páginas: 74

Precio: 15,99  € (Edición rústica con solapas).

ISBN: 978-8494765506

Puedes consultar la ficha del libro aquí.




Gracias a la editorial Dech por el ejemplar.

Sinopsis:

Como breves susurros literarios este libro se adentra en una agradable simbiosis de la mano de la ilustradora María Pizarro y el escritor Andrés Ruiz Segarra. 

Veintinueve poemas magníficamente ilustrados que resumen una metáfora poética de gran calidad.
Susurros de tinta y prosa pasa por ser un libro al que acudir y releer para todo aquel que ama la literatura y la poesía. Un ejercicio profundo que deja el agradable sabor que los poetas insinúan. 

Acerca del autor y la ilustradora:

Andrés Ruiz Segarra (Barcelona, 1967). Como autor literario comenzó su andanza en la prosa poética y la narrativa transportando su estilo a ambos registros. En 2015 publicó su primera novela: Las notas desafinadas. En 2016 vio la luz su segundo libro: El legado de Zundra. Fue en 2017 cuando la editorial DECH publica su obra contemporánea: Cuando las noches hablaban de jazz.
En la presente obra: Susurros de tinta y prosa, y junto a la ilustradora María Pizarro, el autor se enfrenta a sus orígenes en un ejercicio de metáfora y prosa.

María Pizarro. Ilustradora cordobesa (1987), residente en Valencia.
Sus primeras obras públicas fueron El evento Vengador, organizado por “La Noche Americana” y “Cómic” para todos. Tras ello, ha colaborado en distintas webs ilustrando carteles de cine. Ha participado en varias asociaciones benéficas, como Valencia Zombie Party 2015/2016, el Festival Internacional de Poesía y Arte “Grito de Mujer”, La Cosecha del Arco Iris, o L’associació Andorrana per la Malaltia d’Alzheimer. Todo ello lo compagina con la creación de ilustraciones para libros de diferentes géneros, trabajando con diversas editoriales y antologías como por ejemplo “Macabras”, relatos de Terror Ilustrado.
Actualmente trabaja para la empresa textil afincada en San Francisco VIDA. Pronto saldrá a la luz “Éxtasis”, su primer libro erótico ilustrado.
Expuso en galerías de Madrid, Valencia, Córdoba, Andorra y Londres.

Reseña:

Desde luego, reseñar un libro de prosa poética e lustraciones no es tarea fácil, puesto que entran en juego numerosos factores y hay que fijarse de manera individual en los textos del autor y en las preciosas obras creadas por la ilustradora, pero también hay que valorarlos en su conjunto, puesto que lo uno no se entiende sin lo otro, ya que esta obra es un compendio de diversas disciplinas y artes. De hecho, está formada por 29 “poemas” y 29 ilustraciones.

En cuanto a la parte poética, he de decir que su autor emplea la prosa poética en la mayor parte de los escritos, si bien es cierto que algunos tienen una forma o estructura más similar a la de un poema, aunque siempre con una métrica libre. Además, los textos están escritos como si se hubiera utilizado una máquina de escribir para redactarlos, lo cual otorga un aire muy vintage y artístico a esta obra.

Destaca que Andrés Ruiz Segarra no sigue un patrón o un hilo conductor a lo largo de su producción poética, puesto que nos presenta temas de lo más variopinto. Nos habla sobre la tristeza, las emociones, los sentimientos que le despierta la literatura o sobre sus propias influencias literarias. De hecho, hay bastantes referencias a lo literario y al proceso de creación.

Ahora bien, no es menos cierto que hay algunos escritos que guardan cierta relación con escritos anteriores, ya que hay varias ocasiones en las que se menciona el agua, el olvido, a los espejos… etc., y hay veces en las que incluso algún poema menciona aspectos del poema anterior.

Por otra parte, también he de destacar que se tratan algunos temas recurrentes: como lo son el desaliento, la inspiración, la infidelidad, la mentira, el dolor, la incertidumbre… y que la forma de expresarlos me ha recordado en cierta medida a los poetas de la Generación del 27, pero esto es una impresión mía.

En cuanto a las ilustraciones, estas son una auténtica belleza. María Pizarro utiliza tanto obras en blanco y negro como en color, entre las cuales tenemos paisajes, retratos, objetos… etc., los cuales plasman perfectamente las sensaciones y las palabras de Andrés. Además, destaca el hecho de que ha empleado distintas técnicas, así como que el dibujo cobra una gran importancia en las imágenes, al igual que el juego entre luces y sombras. Cada ilustración es totalmente original y diferente.

Todo el libro en sí es un canto de esperanza. Por ello, leer estos poemas acompañados de estas obras es una auténtica delicia para l@s lector@s y para los sentidos.

En definitiva, Susurros de tinta y prosa es un libro que encierra arte en sus páginas, ya que combina a la perfección texto e imagen. Además, dichas imágenes son impresionantes y casan perfectamente con el contenido que ilustran y ello hace que lo disfrutemos todavía más.

Lo mejor: la magnífica combinación de prosa poética e ilustración que contienen sus páginas.

Lo peor: que es un libro que se hace corto y te quedas con ganas de más.


Deberías leer este libro si te gusta la prosa poética y la ilustración.


Más información sobre el libro aquí.

martes, 24 de abril de 2018

Siete distopías clásicas y modernas

"-Quizá -dijo vacilante-, quizá haya una bestia.
La asamblea lanzó un grito terrible y Ralph se levantó desconcertado.
-¿Tú, Simon? ¿Te crees eso?
-No lo sé -contestó Simon. Los latidos del corazón le paralizaban-. Pero...
Estalló la tormenta.
-Lo que quiero decir es que..., a lo mejor, sólo somos nosotros"

El Señor de las moscas (Golding, 1954)


''Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana''. A primera vista, la definición que recoge la RAE del concepto de distopía no es demasiado atrayente. Sin embargo, la profunda huella que los universos distópicos han dejado en el cine y la literatura es un claro reflejo de la atracción que ejerce sobre el ser humano una idea que nos repele y nos seduce al mismo tiempo. Nadie que esté en sus cabales se cambiaría por la Katniss de Panem, ni se sometería alegremente al escrutinio del Gran Hermano, ni -¡muchísimo menos!- acataría la orden de quemar todos los libros a 451º Farenheit. Sin embargo, es imposible resistirse a la llamada de estos grandes clásicos -y obras modernas- de la literatura distópica, cuya pavorosa realidad se desvanece al cerrar el libro. Son universos ficticios, muy alejados de la ordenada realidad en la que estamos cómodamente instalados. Pero el atractivo de la distopía, como la llamada del abismo de Nietzsche, radica en una pregunta cuya respuesta no queremos conocer: ¿Y si fuera posible? 


1. Crónicas marcianas (Ray Bradbury, 1950) 

En la década de los cincuenta, el siglo XXI todavía estaba lo suficientemente lejos como para soñar con viajes espaciales tan cotidianos como un trayecto en autobús. Bradbury sitúa en los primeros 2000 el escenario de sus relatos, en los que la barrera entre humanos y extraterrestres se desdibuja. El colapso de nuestro planeta provoca un incesante goteo de viajeros en dirección a Marte, donde esperan construir una nueva vida. Sin embargo, la realidad es más bien desesperanzadora: la guerra, el racismo, la lucha entre especies y el miedo hacia lo desconocido contaminan este primer contacto entre el hombre y el marciano, que descubren que no son tan diferentes. 



2. 1984 (George Orwell, 1949) 


El clásico entre los clásicos. Orwell recrea una sociedad totalitaria gobernada por INGSOC, el Partido Único, que ejerce el poder con mano de hierro sobre una población privada de libertad de acción y pensamiento. Esta parábola de la vida moderna es una crítica despiadada al nazismo y a los regímenes soviéticos, en los cuales primaba el culto personal –el Gran Hermano tiene mucho de Stalin-. El Ministerio del Amor, el de la Paz, el de la Abundancia y el de la Verdad se dedican a ejercer el castigo y la tortura, promover la guerra, garantizar la escasez y reescribir la historia. La novela es una versión torcida de Utopía, de Tomás Moro, en la que se construye una pretendida sociedad ideal. Orwell cierra la puerta a la esperanza: no hay más escapatoria que la muerte. 



3. El Señor de las moscas (William Golding, 1954) 


Esta oscura versión de Peter Pan y los Niños Perdidos es una de las realidades distópicas más incómodas de la literatura por su amargo planteamiento: la inocencia infantil no muere al llegar a la adolescencia porque nunca ha existido. La novela ofrece una visión apocalíptica -del pasado, pues la acción transcurre en 1945. No es una distopía al uso- en la que un grupo de niños debe sobrevivir en una isla desierta sin supervisión de los adultos. A pesar de su corta edad, pronto empieza a germinar en la pandilla la semilla del mal. El sadismo, la imposición del miedo y el poder del fuerte sobre el débil son algunos de los elementos con los que Golding demuestra que no es el sistema el que nos corrompe: somos nosotros mismos. ''El hombre es un lobo para el hombre'', que decía Hobbes. 



4. Farenheit 451 (Ray Bradbury, 1953) 


Bajo un título muy revelador -hace referencia a la temperatura a la que arde el papel- Bradbury imagina el peor de los infiernos para un bibliófilo: una sociedad en la que los libros son condenados a la hoguera por orden gubernamental. La idea de censura y la destrucción del conocimiento, una constante de las novelas distópicas, se acerca de nuevo a la imposición del pensamiento único en los regímenes totalitarios. Veinte años antes de que Bradbury escribiera su novela, los nazis quemaron libros escritos por judíos y considerados anti alemanes. Veinte años después de que la terminara, la quema se repitió en Chile con la dictadura de Pinochet. 



5. Los juegos del hambre (Suzanne Collins, 2008 – 2010) 


El boom que las sagas distópicas han experimentado en los últimos años lo debe todo a Katniss Everdeen, una joven de Panem que representa al Distrito 12 en los Juegos del Hambre. De juegos no tienen nada: estas olimpiadas maquiavélicas son una reinterpretación moderna de las luchas de gladiadores y de las peleas entre hombres y fieras que podían verse en las arenas romanas. En este caso, con unos espectadores de excepción: los habitantes del Capitolio, que asisten divertidos a la guerra a muerte entre los jóvenes de los distritos más pobres. Es una recreación moderna del mito de Teseo y el Minotauro, en palabras de la propia Collins. 



6. Dones Oscuros (Vic James, 2017 – 2018) 


A falta de un único libro para cerrar la trilogía, esta saga se ha convertido en una de las revelaciones juveniles del año. Sigue el camino marcado por Los juegos del hambre y El corredor del laberinto, aunque lo hace desde una perspectiva que pone menos el acento en el espectáculo y más en la conciencia de lucha política y social. En este planteamiento futurista, Inglaterra está estructurada en dos grandes grupos, los privilegiados Diestros, que poseen una magia innata, y los sometidos Ordinarios, que viven bajo el yugo de los primeros y se ven obligados a cumplir una década de esclavitud a lo largo de su vida para mantener el sistema. Es interesante la visión internacional que plantea James, con naciones gobernadas por Diestros y por Ordinarios que se enfrentan en una nueva Guerra Fría. 



7. El piso mil (Katharine McGee, 2016) 


¿Recordáis la película Snowpiercer? Un tren que nunca para se mueve en círculos en una tierra inhóspita. En su interior viajan los supervivientes del cambio climático estructurados en clases sociales. Si cambiamos el tren por una altísima torre y el entorno apocalíptico por una Nueva York ligeramente más amable, el resultado es este Gossip Girl futurista en el que adolescentes procedentes de los pisos inferiores y los superiores acaban enredados en líos amorosos, peleas y secretos compartidos. Es la primera parte de una trilogía en la que lo mejor es descubrir hasta qué punto la torre puede desafiar los límites de la imaginación.

domingo, 22 de abril de 2018

El regreso de Anna Crowell. Janeth G. S.



FICHA:


Título: El regreso de Anna Crowell.


Autora: Janeth G. S.


Editorial: Oz Editorial.


Número de páginas: 368


Precio: 16,90  € (Edición rústica con solapas) / E-book: 7,59 €.


ISBN: 978-84-16224-82-1


Puedes consultar la ficha del libro aquí.

Gracias a Oz Editorial por el ejemplar.

Sinopsis:

Y tú, ¿qué elegirías? ¿Vivir o amar para siempre?

Anna Crowell murió en un incendio. Pero su espíritu sigue en el mundo de los vivos. Necesita resolver el misterio de su muerte y dar con su cuerpo para irse en paz. Pero lo último que esperaba encontrar durante su búsqueda de la verdad era el amor…

La esperadísima continuación del best seller internacional ¿Quién mató a Alex?

Acerca de la autora:

Janeth G. S. (León, México, 1998) ha sido uno de los mayores fenómenos de Wattpad en castellano. Siempre ha sentido pasión por la literatura, en especial por los thrillers psicológicos, las novelas de terror y las de género romántico juvenil. A los dieciséis años, inspirada por un vídeo de Youtube, decidió escribir su primera obra, ¿Quién mató a Alex?, a la que poco a poco dio forma en la página de lectura online Wattpad. El éxito fue inmediato, y vendió más de veinte mil ejemplares en España y América Latina. Los derechos de traducción de la bilogía se han vendido en varios países.

Reseña:


No sé si sois much@s los que conocéis a Janeth G. S y su bilogía ¿Quién mató a Alex?, pero esta fue una de las grandes apuestas de Oz Editorial el año pasado debido al éxito internacional de la autora. De hecho, esta novela que os traigo hoy se trata de un spin-off de dicha obra, puesto que la protagonista, Anna Crowell, es uno de los personajes que aparecía en la saga principal.

No obstante, mientras que en la anterior entrega los protagonistas absolutos eran Alex y Hannah, este nuevo tomo tiene como protagonista indiscutible a Anna, aunque la familia Crowell y Rosie aparezcan de nuevo y jueguen un papel importante en la trama.

Como bien reza la sinopsis, Anna pereció en un incendio y su cuerpo no fue encontrado. Por ello, cuando despierta y se da cuenta de que se ha convertido en un fantasma entiende que su asunto pendiente consiste en averiguar qué es lo que realmente sucedió aquella noche (puesto que ella no lo recuerda del todo) y, para ello, contará con la ayuda de Caleb, un muchacho que parece ser el único humano capaz de verla, y de Aaaron, Johanna y el resto de fantasmas de su bando, porque he de decir que hay fantasmas buenos pero también fantasmas malos que intentarán que Anna no logre completar su misión debido a sus propios intereses.

Uno de los puntos fuertes de esta historia es, obviamente, el personaje de Anna, un personaje muy bien construido que nos narra el relato en primera persona, lo cual nos ayuda a comprenderla mejor y a empatizar más con ella, haciéndonos ver sus sentimientos y sus dudas. No obstante, esas dudas hacen que a veces parezca ser un tanto volátil y fácil de convencer. Sin embargo, Anna tiene una gran evolución a lo largo del libro, y ver cómo va cambiando a medida que avanza el relato es magnífico, tal y como demuestra esta frase de los últimos capítulos:

“No necesitaba que las personas me trataran con lástima, estaba cansada de eso. Ahora era otra Anna. Una Anna fuerte que podía tomar sus propias decisiones, pero que, sobre todo, había aprendido a valorar la vida, a quererse y a amar a otras personas.”

Ahora bien, también es ella misma quien sustenta la historia y nos mantiene con la intriga de saber qué ocurrió.

Y, precisamente, este es otro de los puntos fuertes de este spin-off, el hecho de que Janeth consigue mantenernos en vilo y enganchad@s a la lectura para intentar descifrar el misterio, lo cual no es tarea fácil.

De hecho, yo he disfrutado mucho de la intriga, de la investigación llevada a cabo por Anna y de esa mezcla de géneros que emplea la autora ya que, por una parte, estamos ante una especie de thriller, pero también en una novela de misterio, en una historia de fantasmas y en una obra en la que el romance también tiene cabida, todo ello aderezado de una escritura ágil y sencilla que hace que se avance en la lectura sin apenas darse cuenta.

Además, si sois fans de Janeth y de ¿Quién mató a Alex? estoy segura de que esta novela también os atrapará, porque su autora emplea muchos de los elementos que hicieron que las anteriores entregas gozaran de tanto éxito a nivel internacional.

Sin embargo, ello también tiene un pero y ese es que, desde mi punto de vista, en El regreso de Anna Crowell se pierde un tanto lo novedoso y la sorpresa, ya que el arco trazado guarda ciertas similitudes y, por otra parte, si bien la autora ha conseguido encajar todas las piezas del puzzle, ha dejado algún que otro cabo suelto e incongruente por ahí, y eso es algo a tener en cuenta.

Por descontado, no podréis leer esta obra de manera independiente debido a que necesitáis comprender todo lo anterior y a que os comeríais unos cuantos spoilers, algunos de ellos bastante gordos, si lo hacéis. Pero, si os animáis a leer esta “saga”, pasaréis un buen rato con El regreso de Anna Crowell y os aseguro que os mantendrá en vilo.

Así que decidme si os habéis leído ¿Quién mató a Alex?, qué os pareció y si tenéis ganas de descubrir este universo o esta nueva novela. 

Lo mejor: el personaje de Anna Crowell y la capacidad de la autora para mantener el misterio y la intriga hasta el final.

Lo peor: que, a pesar del cuidado que ha tenido Janeth, queda algún que otro fleco suelto en la historia o que no tiene sentido al ser contradictorio.

Deberías leer esta novela si te gustó: “¿Quién mató a Alex?”, así como si te atrapan las historias de fantasmas.



Puedes leer las primeras páginas aquí.

jueves, 19 de abril de 2018

Una [estupenda] historia de dragones y princesas [... más o menos]

FICHA
Título: Una [estupenda] historia de dragones y princesas [... más o menos]
Autor: Jordi Sierra y Fabra
Editorial: Alfaguara
Colección: Juvenil
Número de Páginas: 112
Precio: 7,50€
ISBN: 9788420444765




Acerca del autor
Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) no puede contener sus impulsos creativos, de la misma manera que no deja de comprometerse con la realidad de su tiempo. Es también ejemplo de cómo pueden cumplirse perfectamente las vocaciones tempranans. Hijo de familia humilde, comenzó a escribir a los ocho años y a los doce ya había escrito un libro de quinientas páginas. Luego hizo el bachillerato superior y estudió Aparejadores a la vez que trabajaba, sin perder jamás el gusto por la literatura. Así su exitoso trabajo le ha permitido editar más de doscientos títulos de distintas temáticas y géneros, porque, como él mismo confiesa, escribe sin atenerse a un género o tema concreto, y aprende de todo lo que ve, para crear obras y para su formación personal.

Respecto a su afición por la música, su melomanía impregna tanto su vida personal como su narrativa.

En cuanto al reconocimiento de su obra, en 1975 obtuvo el Premio Villa de Bilbao, en 1978 quedó finalista del Planeta y en 1979 recibió el Premio Ateneo de Sevilla, entre muchos otros. Después, ya dedicado plenamente a escribir para los jóvenes, ha ganado innumerables y notables premios, y es uno de los más destacados autores de la literatura infatil y juvenil.

En 1977 recibió un homenaje a sus veinticinco años como escritor y a su entrega a la literatura infantil y juvenil.




Sinopsis

Esta historia transcurre en un reino de leyenda y, sí, hay princesas y dragones, pero no es sólo una inocente fantasía. Y también hay brujas, bosques fantásticos, pócimas mágicas, brillantes armaduras..., pero no es un cuento de hadas. Básicamente, porque no hay hadas. Lo que sí hay es un Sentido Común que interviene en la historia e intenta desbaratarla sin éxito y con muchísimo humor.


Reseña

Este libro recomendado a partir de los 12 años empieza siendo un libro de dragones, princesas y caballeros a la antigua usanza, con capítulos de esos que empiezan con un "De cómo..." y te explican lo que sucederá en él, pero pronto deja de ser así. Ya en el prólogo, el Sentido Común del autor, entre corchetes y en cursiva para diferenciarlo del relato, hace aparición diciendo que en pleno siglo XXI, no tiene sentido escribir una historia de este estilo. Ya existen muchas obras así y los jóvenes de hoy en día prefieren historias modernas en las que las princesas son mujeres independientes y trabajadoras con novios músicos. El autor promete ser original y divertido en su relato, pero el Sentido Común sigue sin verlo claro. Tras una breve discusión, acuerdan que el autor escribirá el libro "como le salga de las narices" y luego el Sentido Común podrá comentar lo que quiera, puesto que el autor "no va a tocar a nada".


Así da comienzo una historia en la que una princesa ha sido secuestrada por un terrible dragón y un joven de familia humilde decide ir a salvarla. Sin embargo, el autor da lo que promete, y el joven no es un gran caballero, la princesa es muy bella, sí, pero no muy amable, y el dragón... mejor no os lo estropeo. Todo ello con un estilo narrativo ágil y una riqueza expresiva y de vocabulario de la que a veces carecen los libros dirigidos al público infantil-juvenil.

A esto hay que sumar, además, un Sentido Común bastante incrédulo y crítico, con ganas de fastidiar al autor y de hacer referencias modernas en un texto que imita un estilo más bien clásico. Pero este mismo Sentido Común también sabe emocionarse cuando toca y dar, así, un toque humorístico a los momentos de tensión del desenlace.

En resumen, una historia divertida y entretenida para los jóvenes de la casa a los que les apetezca leer algo diferente... y una lectura ideal para aquellos que celebran la diada de Sant Jordi ;)

Lo mejor: La originalidad de la historia. Los comentarios del Sentido Común.

Lo peor: No creo que tenga nada negativo


Deberías leerlo si te gustan las historias infantiles breves, originales y divertidas.


martes, 17 de abril de 2018

La maldición de los poetas románticos

Arthur Rimbaud
Es de sobra conocida la tradicional asociación entre el genio y la desgracia, entre el talento y la pobreza. Así, cuando pensamos en grandes maestros del arte y la literatura nos viene a la cabeza el pintor Van Gogh, que se cercenó una oreja y vendió un único cuadro en su vida –¡a su hermano!-. Esta maldición, mezcla de verdad y mentira, ha afectado por igual a grandes artistas y literatos, aunque hay un colectivo al que parece afectar especialmente: el de los poetas y escritores románticos y simbolistas.

El sobrenombre Los poetas malditos, título de un libro de ensayos de Paul Verlaine, no es en absoluto casual. El propio escritor se hacía llamar 'Pauvre Lelian', un anagrama de su nombre. En la obra, el francés se hace eco de una teoría muy popular del Romanticismo que mantiene que los dones literarios de los poetas traen como consecuencia una vida trágica y una tendencia autodestructiva. El mismo Verlaine, que mantiene una relación tormentosa con otro joven poeta, Arthur Rimbaud, dispara dos veces sobre su amante y cumple condena en un penal belga. Muere solo y con graves problemas económicos en París a la edad de 51 años, aunque su muerte no deja de esta rodeada de cierta leyenda: se dice que a la estatua de la Poesía se le rompió un brazo en el momento en el que el coche fúnebre pasaba ante ella. Rimbaud no corrió mejor suerte y murió antes de cumplir 40 años, habiendo sido poeta, vagabundo, traficante de armas y desertor del ejército.

Baudelaire es otro de los grandes malditos de la literatura, el primero en recibir esa denominación. Su obra más célebre, Las flores del mal, le valió un juicio y una condena por ofensa a la moral pública. Cayó en desgracia y, a pesar de sus intentos por reeditar su obra y ganarse la vida dando conferencias, acabó sus días paralizado por la sífilis en una clínica de París. Antes de morir se venga de su ciudad de acogida, Bruselas, donde vivió dos años, con su panfleto ''¡Pobre Bélgica!''.

En Inglaterra, la generación más conocida de poetas románticos -hubo dos- incluye a Byron, Shelley y Keats, todos ellos muertos a edad muy temprana. Sus excesos y escándalos personales llegaron a ser tan conocidos como sus obras, especialmente en el caso de Lord Byron. La ligera deformidad con la que nació no le impidió llevar una vida tan extravagante y libertina que, a su muerte, no se permitió que el cuerpo fuera sepultado en la Abadía de Westminster. La tuberculosis, enfermedad romántica por excelencia, acabó prematuramente con la vida de Keats, que vivía aterrorizado por la oscuridad y la muerte. Y, en un final morboso como pocos, el corazón de Shelley fue extraído de su pecho y conservado en un pañuelo de seda por su esposa Mary, la creadora de Frankenstein.

Entre los literatos decimonónicos españoles también hay ejemplos. Nuestro poeta romántico por excelencia, Bécquer, alcanzó una fama en vida incomparable a la que le llegaría en muerte. Cuando preparaba la publicación de El libro de los gorriones, una recopilación de sus poemas, decidió dejar el manuscrito en casa de su amigo González Bravo, ministro conservador. Una multitud que acudió a protestar contra el gobierno lo quemó. Bécquer intentó volver a escribir su obra, pero murió antes de terminarla. Por su parte, el articulista Larra, entre cuyas obras destaca ''El Día de Difuntos de 1836'', se pegó un tiro a los 27 años por mal de amores. Su mujer, Dolores, de la que estaba separado, no quiso volver con él.

Bécquer en su lecho de muerte, por Vicente Palmaroli
Otro escritor maldito es el alemán Büchner, a quien se enmarca en el Romanticismo a pesar de romper por completo con esta corriente. Era amigo y profundo admirador del gran Goethe, hasta que su relación se rompe por un rifirrafe amoroso. Büchner acaba volviéndose loco y muere solo en las calles de Moscú.

Finalizamos con Edgar Allan Poe, uno de los grandes maestros de la literatura contemporánea y padre del cuento moderno. El americano tuvo una vida muy desgraciada dominada por sus problemas mentales. Se casó con su prima Virginia, que apenas contaba trece años el día de la boda. En sus últimos días, Poe es hallado por un amigo en las calles de Baltimore, muy alterado y en situación de delirium tremens a causa del alcohol. Julio Cortázar recoge en uno de sus cuentos el final del gran autor americano, que va vestido con ropas que no son suyas e invoca a un desconocido Reynolds. Antes de morir, siempre según la leyenda que rodea su muerte, grita ''¡Que Dios ayude a mi pobre alma!''.

domingo, 15 de abril de 2018

Soñado por brujas (Trilogía Insomne 2). Samuel Vernal.


FICHA:


Título: Soñado por brujas. (Trilogía Insomne 2).

Autor: Samuel Vernal.

Autopublicado. Diciembre de 2017.

Editor: Createspace Independent Pub.

Número de páginas: 478

Precio: 17,50 € (Edición rústica con solapas). / E-book: 2,99 €.

ISBN: 978-1981515646



Gracias al autor por el ejemplar.

Sinopsis:

Tras los trágicos acontecimientos ocurridos en el invernadero de Bilbao, la Fundación Petunia está en alerta máxima. Anne Wellington trata de alejarse de todo pero pronto alguien la hará regresar. Su vida corre peligro. Debe terminar de descifrar cuanto antes las claves del mensaje oculto descubierto en la copia del Códice 60. 

Para ello, emprenderá un viaje en busca de la verdad, pero no lo hará sola. Mientras tanto, un cruel y enigmático asesino comienza a sembrar de terror y muerte las calles de Vitoria-Gasteiz. 

La amenaza de una antigua profecía relacionada con el origen del euskera abrirá sus ojos a lo desconocido y el círculo se estrechará cada vez más en torno a un secreto ancestral que parece mucho más profundo y letal de lo que había supuesto. 

Una trepidante aventura por tierras llenas de magia y misterio, donde los sueños no siempre se tienen mientras se duerme y donde las brujas no siempre vuelan sobre una escoba.

Acerca del autor:

Samuel Vernal nació en Vitoria-Gasteiz en 1979. Es escritor y abogado. Desde el año 2003 desarrolla su actividad profesional en el ámbito del derecho mercantil. 

Ha colaborado semanalmente con el periódico Diario de Noticias de Álava publicando una extensa colección de relatos cortos. 

“Soñado por brujas” es la continuación de “El rencor de la montaña insomne”, publicada a finales de 2016. Con esta segunda parte Samuel Vernal regresa al intrigante universo de La Trilogía Insomne. 




Reseña:

Después del final de “El rencor de la montaña insomnees muy difícil resistirse a ver cómo continúa esta trilogía, ya que Samuel Vernal nos deja con ganas de querer averiguar qué ha ocurrido con los protagonistas, con el resto de personajes, así como de desvelar algunas de las incógnitas que se nos plantearon en el primer libro.

De hecho, la trama de esta segunda entrega se centrará en el significado del Códice 60, al igual que en el pasado y presente de varios de sus personajes.

No obstante, cabe destacar que si en la primera parte, tanto Anne como David eran coprotagonistas de la historia, en esta continuación, si bien es cierto que ambos seguirán desempeñando su papel, Anne se convierte en una de las protagonistas indiscutibles, junto a la Fundación Petunia y algunos de sus miembros.

Gracias a ello, logramos entender la importancia de ambas y el motivo por el que guardan relación con los berones y la familia de David Vanner. Y, he de decir, que debido a esto vemos que no hay ningún detalle gratuito y que todo tiene su razón de ser.

Es más, la historia de Anne y de su abuela Mary Anne Merrick me ha mantenido intrigada hasta el final, así como las diferencias en el seno de la Fundación Petunia. Y, por otra parte, el papel predominante de las mujeres en esta continuación nos remite en cierto modo a la importancia del matriarcado en el País Vasco.

Como ya indiqué en la anterior reseña (la cual podéis leer pinchando aquí), uno de los puntos fuertes del autor es que logra unir todas las subtramas en torno a la trama principal así como que, alcanzado el punto álgido de la historia, todas ellas vuelven a tomar su propio camino.

De hecho, me gusta mucho el ritmo, la tensión y los giros que Samuel logra crear. Todo está perfectamente dosificado y, a pesar de que hay un momento clave, la trama sigue desarrollándose y dándonos alicientes para querer leer la última parte de la trilogía, puesto que quedan unas cuantas incógnitas por desvelar a pesar de que por fin logramos averiguar quién está detrás de los crímenes de la primera entrega, así como de los extraños asesinatos cometidos en la ciudad de Vitoria.

Otro aspecto a destacar es que el autor ha conseguido una fusión perfecta de géneros: novela negra, misterio, paranomal y terror. Por ello, no estamos ante un típico ejemplo del género y eso es de agradecer, puesto que lo paranormal (por llamarlo de alguna manera) empieza a cobrar una vital importancia en esta continuación. Así que espero que en la próxima entrega averigüemos más acerca de “La Vieja o la Enlutada” y de esa fuerza superior que acompaña a los Bechs.

Ahora bien, también se nota que Samuel Vernal se ha documentado a conciencia para combinar realidad y ficción, puesto que muchos de los escenarios, si no todos, existen realmente y también ha buscado encajar aspectos históricos dentro del universo que ha creado. Desde luego, yo me he sentido transportada a la ciudad de Vitoria e iba visualizando cada lugar por el que se movían los personajes.

Y en relación a los personajes, me gustaría decir que he echado en falta conocer un poquito más a Sandra. Creo que es un personaje que podría haber dado mucho más juego, y también me he quedado con ganas de saber más acerca de Leuken y Kara, si bien es cierto que aprendemos un poquito más sobre ellos y su papel en toda esta historia.

En cuanto a David Vanner, cabe destacar su evolución personal y su humanización, así como el hecho de su bisexualidad. Es de agradecer que se introduzcan estos aspectos en las novelas contemporáneas.

Por lo tanto, qué puedo deciros. Estoy deseando conocer el final de esta historia, y que la última parte de la trilogía contenga un final redondo en el que se nos terminen de desvelar todas las incógnitas y misterios que se han ido sembrando en estas dos entregas.

Lo mejor: en esta nueva entrega conseguimos conocer en mayor profundidad a Anne Wellington, a la Fundación Petunia y los motivos por los que tienen un papel importante que jugar en esta historia.

Lo peor: que hacia el final de la novela hay algunos capítulos que resultan un tanto confusos, aunque más adelante l@s lector@s encajan las piezas y logran comprender uno de los aspectos clave de la trama. También he de señalar que el momento estelar de esta segunda parte puede dejarnos un tanto fríos, porque no es para nada lo esperado en relación a las pistas que se nos han dejado anteriormente.

Deberías leer esta novela si eres un@ apasionad@ de las novelas de misterio, terror y policíacas.



Tráiler:


Puedes leer las primeras páginas aquí:

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Y también podéis hacerlo aquí.